Miro el reloj y marcan las 12:37 de la mañana. Acudir al aeropuerto era una de esas cosas que me calmaban, desconectaba con el simple trasiego de la gente. Observaba sus lágrimas, sus risas, sus palabras y sus silencios. Todo era objeto de un continuo análisis para poder inventarme historias que nunca pasarían o que jamás podría contrastar. Todo pasaba por mi mente a tal velocidad que los aviones no habían despegado.
Aquella mañana no era especial. El tsunami interpersonal adolecía de velocidad como siempre. Los vigilante daban vueltas en busca de algo de acción. Pero nada sucedía y los minutos pasaban, como pasaba las hojas de mi libro, absorto esta vez en la lectura de una novela.
Me quedé dormido con el ruido lejano de los tacones y los moviles, no sé si caí en un sueño profundo o solo cerré los ojos, pero dejé la mente en blanco. Parecían pasar las horas y los ruidos, y los tacones se convertían en escasos repiqueteos en el suelo. Pero cuando abrí los ojos realmente habían pasado escasos minutos y el ambiente seguía igual.
Giré mi cabeza y de nuevo detuve todo a mi alrededor. Se habían cancelado todo viaje, todo ruido de tacón, toda conversacion en un par de ojos azules que me miraban con cara curiosa.
El tiempo es el más poderoso caballero, pues quita y da razones y pone a todos en su sitio. Pasa despacio cuando queremos que la vida se olvide de los minutos y sean horas, y son horas, los días en los que te hundirías en ciertos abrazos. Resulta que el tiempo todo lo ve, y todo lo esconde, se rie de nosotros dandonos a cada segundo un poco de vida, que al instante te quita sin ningun tipo de compasión, así que ha llegado la hora, se acabó tu tiempo, y te paras a pensar que si hubieras tenido más, lo hubiera aprovechado en otras cosas, o simplemente piensas que es el final....Es allí donde el tiempo no tiene otro nombre que eternidad, si es que la mereces...
Por favor que se detenga el mundo!!!!!!!!
Mi cabeza iba a explotar, mientras esos ojos azules, expectantes se levantaron y se fueron tal y como su mirada se había posado en mi.
Llegué a la conclusión que las nanas en el aeropuerto no son más que viajes cancelados, destinos inconclusos, y que los sueños se quedaron con las palomas de la quinta avenida.
Nunca jamás volvi al aeropuerto. Pero no olvidé aquellos ojos azules.
miércoles, 27 de octubre de 2010
sábado, 9 de octubre de 2010
Nunca terminas donde dices
Sus pecas dibujaban una constelación que repasaba cada noche con la punta de la lengua.
Así, acariciaba en su espalda estrellas aterciopeladas, que se dormían en mi mano y se dejaban querer." Soy astrónomo de tu piel".
Soñaba con ser el sol de todas sus noches pero me conformaba con su sonrisa de media luna.
Y en el mar de su cama quisimos ser piratas sin bandera ni ropa.
No, tus piernas nunca terminan donde dicen.
Marina Kahlo.
Así, acariciaba en su espalda estrellas aterciopeladas, que se dormían en mi mano y se dejaban querer." Soy astrónomo de tu piel".
Soñaba con ser el sol de todas sus noches pero me conformaba con su sonrisa de media luna.
Y en el mar de su cama quisimos ser piratas sin bandera ni ropa.
No, tus piernas nunca terminan donde dicen.
Marina Kahlo.
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